Hay veces que los periodistas en su afán de dar masticadas las informaciones no tienen reparo alguno en hablar de cosas porque han oido campanas. Evidentemente todo el mundo tiene derecho a opinar, pero sería todo un detalle que se opinara, al menos de vez en cuando,
con argumentos mínimamente sólidos, para que los debates no sean alpiste de tertulia mañanera, válidos solo para programas del estilo de Ana Rosa. Algunos, en su afán histérico de verter tragedias sobre el gobierno de Zapatero, utilizan ahora el hecho de que el superávit se esté reduciendo de forma alarmante dicen ellos, por culpa de la mala gestión de la crisis, desaceleración, desaceleración grave, enfriamiento, ralentización y tantos otros epítetos que se utilizan para decir que la economía está reduciendo su crecimiento.
Es algo comúnmente aceptado en términos de la política fiscal, que es necesario mantener unas cuentas públicas saneadas por varios motivos. Uno es que la generación continuada de déficit, socava la acción de la política monetaria. La zona euro, que hoy comprendre 13 países de la Unión Europea, tiene una única moneda, y su política monetaria se decide de forma centralizada por el Banco Central Europeo. En su momento Alemania, instó a poner en marcha el llamado Pacto de Estabilidad y Crecimiento para imponer un marco común en la política fiscal. Esto fue porque si bien la política monetaria es única, la política fiscal es propiedad de cada estado. No se puede articular una política monetaria común, con 13 políticas fiscales llendo cada una por su lado. La generación de déficit de forma continuada tiene efectos sobre las expectativas de inflación, de forma que si el BCE está intentando mantener la inflación por debajo pero cerca del 2%, y los diferentes países tienen cada uno diferentes déficit públicos, a cual más grande, de nada serviría la acción del banco central. Es lo que se llama un régimen de dominancia fiscal, y donde la política monetaría no puede alcanzar sus objetivos de control de precios por el descontrol de la política fiscal.
Otro de los argumentos a favor de unas cuentas públicas saneadas es que la generación de déficit tiene que pagarse con la impresión de dinero que el mismo estado emite, lo cual genera a su vez inflación, es la llamada monetización. La segunda opción es emitir deuda, pero como todos sabemos, los particulares no podemos pagar niveles crecientes de deuda, si nuestros ingresos no incrementan a la vez. Lo mismo le pasa al estado, en algún momento determinado, tendrá que realizar un proceso de consolidación fiscal para controlar la generación de deuda, y no caer en una suspensión de pagos por no tener suficientes recursos para pagar la deuda que se ha generado.
Dicho esto, la sostenibilidad de las cuentas públicas cuya justificación se encuentra en las líneas anteriores no implica que se tengan que generar superavit siempre. Ni tan siquiera requiere un déficit cero en todo momento del tiempo. Esto es una contínua fuente de error entre la mayor parte de los tertulianos matutinos. Significa que se ha de tener superávit a lo largo del ciclo y no en un momento determinado del tiempo. Esto, traducido, implica que cuando la economía está en la fase expansiva del ciclo, esto es creciendo, se tienen que generar superávit. Mientras que en la fase recesiva del ciclo, esto es desacelerando o decreciendo, si se tienen déficit, éstos tienen que venir por los llamados estabilizadores automáticos. Estos mecanismos con un nombre tan prosaico, los tienen todos los sistemas fiscales desarrollados. Son el IRPF, los subsidios por desempleo, el Impuesto de Sociedades, y en menor medida el IVA. Su funcionamiento es bien simple, cuando la economía crece, estos mecanismos generan ingresos crecientes: la gente gana más dinero, pagan más IRPF, las empresas obtienen más beneficios, pagan más Impuesto de Sociedades, los consumidores consumen más, pagan más IVA, hay menos gente en el paro, existen menos gastos por desempleo. Esto hace generar superávit a las cuentas del estado. Pero el contrario también funciona, es decir, cuando hay crisis, estos estabilizadores actuan de forma contraria, haciendo que los ingresos del estado caigan, y por ende, se puedan generar déficit. Eso es equilibrio a lo largo del ciclo.
¿Cuánto déficit se puede generar sin estar en peligro? Eso es como preguntar, ¿Qué número de la lotería saldrá el próximo 22 de diciembre? El Pacto por la Estabilidad y Crecimiento, dice que se puede generar como máximo un 3% del PIB (aunque en la última modificación del dicho pacto ha habido ligeras alteraciones), a no ser que se esté en una grave situación de crisis económica.
Resumiendo, se habrá de atacar al gobierno de Zapatero por otros lados, porque la reducción del superavit, es tan normal, que si no hubiera, habría que crearla. ¿Alguien se puede imaginar qué estaría pasando si no actuaran los estabilizadores automáticos, y se siguieran con superávit tan impresionantes como los generados en el 2007(más del 2% de superávit,menos de 37% de deuda, los dos con respecto al PIB)?Significaría que a pesar de haber más gente parada, no recibirían subsidios por desempleo, significaría que para mantener el superávit, se habrían incrementado los impuestos, a pesar de que la gente tendría menos ingresos y las empresas menos beneficios, significaría que habría que incrementar el IVA para poder seguir, con menos consumo, generando la misma cantidad de recursos por este impuesto....
En definitiva, tremendas sandeces las que se escuchan a veces, y lo que más molesta no es que sean sandeces, sino que se propalen sinsorgadas con el único motivo de crear olas de opinión hacia un sentido u otro. Y lo peor de todo esto es que los verdaderos problemas no de España sino del sistema capitalista mundial, pasan desapercibidos ante la mayoría de nosotros, cuando elucubramos sobre déficit o superávit a lo largo del ciclo...
utopia